|
||
|
Título: LECTURAS DEL DOMINGO 3 DE SEPTIEMBRE DE 2017 Publicado por jartivle en 02.09.17 a las 20:04:55 Primera lectura Lectura del libro de Jeremías (20,7-9): Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo era el hazmerreir todo el día, todos se burlaban de mí. Siempre que hablo tengo que gritar: «Violencia», proclamando: «Destrucción.» La palabra del Señor se volvió para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»; pero ella era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos; intentaba contenerlo, y no podía. Palabra de Dios Salmo Sal 62,2.3-4.5-6.8-9 R/. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua.R/. ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. R/. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. R/. Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. R/. Segunda lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (12,1-2): Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Palabra de Dios Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,21-27): En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.» Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas corno los hombres, no como Dios.» Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.» Palabra del Señor Gloria a Ti, Señor Jesús |
||
|
Título: Re: LECTURAS DEL DOMINGO 3 DE SEPTIEMBRE DE 2017 Publicado por jartivle en 02.09.17 a las 20:06:32 comentario del Evangelio por San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia Sermón 96; PL 38, 584-586 “Tus pensamientos no son como los de Dios, sino como los de los hombres.” (Mt 16,23) Cuando el Señor compromete al hombre que le quiere seguir a renunciar a si mismo, nos encontramos difícil su exigencia y duro para entender. Pero si aquel que lo pide nos ayuda a cumplirlo, su mandato no es ni difícil ni costoso...Y esta otra palabra, salida de la boca del Señor, es igualmente verdadera: “Mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mt 11,30). El amor, en efecto, suaviza lo que los preceptos pueden tener de costoso. Conocemos todas los prodigios que el amor es capaz de realizar...! ¿Por qué extrañarse de que aquel que ama a Cristo y lo quiere seguir, renuncie a si mismo para amarlo?...Porque si el hombre se pierde amándose a si mismo, sin duda, tiene que encontrarse al renunciar a si mismo... ¿Quién rehusaría seguir a Cristo hasta la vida eterna, hasta la paz suprema y la tranquilidad sin fin? Es bueno seguirle hasta allí; con todo, hay que conocer el camino que lleva hasta ahí... El camino parece cubierto de asperezas, te da en rostro, no quieres seguir a Cristo. ¡Ponte en camino! El camino que los hombres se han trazado son irregulares, pero han sido allanados cuando Cristo los anduvo volviendo al cielo. ¿Quién rehusará, pues, caminar hacia la gloria? A todo el mundo le gusta ensalzarse en gloria, pero la humildad es la dirección para llegar a ella. ¿Por qué levantas el pie más alto que tú mismo? ¿Quieres despeñarte en lugar de subir? Empieza por este paso, él te hara subir. Los dos discípulos que decían: “Señor, concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria.” (Mc 10,37) no prestaban ninguna atención a este grado de humildad. Veían sólo la cumbre y no veían el camino. Pero el Señor les mostró el camino. ¿Qué es lo que les respondió ? “Podéis beber la copa de amargura que yo he de beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?” (Mc 10,38). Vosotros, que queréis llegar a la fiesta de honores ¿podréis beber el cáliz de la humildad? Por esto, el Señor no se limitó a decir, de una manera generalizada: “que se niegue a si mismo y me siga”, sino que añadió: “que tome su cruz y me siga”. |
||
|
Powered by YaBB! |