|
||
|
Título: LECTURAS DEL VIERNES 27 DE ENERO DE 2017 Publicado por jartivle en 27.01.17 a las 00:16:51 Primera lectura Lectura de la carta a los Hebreos (10,32-39): HERMANOS: Recordad aquellos días primeros, en los que, recién iluminados, soportasteis múltiples combates y sufrimientos: unos, expuestos públicamente a oprobios y malos tratos; otros, solidarios de los que eran tratados así. Compartisteis el sufrimiento de los encarcelados, aceptasteis con alegría que os confiscaran los bienes, sabiendo que teníais bienes mejores y permanentes. No renunciéis, pues, a vuestra valentía, que tendrá una gran recompensa. Os hace falta paciencia para cumplir la voluntad de Dios y alcanzar la promesa. «Un poquito de tiempo todavía y el que viene llegará sin retraso; mi justo vivirá por la fe, pero si se arredra le retiraré mi favor». Pero nosotros no somos gente que se arredra para su perdición, sino hombres de fe para salvar el alma. Palabra de Dios Salmo Sal 36,3-4.5-6.23-24.39-40 R/. El Señor es quien salva a los justos V/. Confía en el Señor y haz el bien: habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad; sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón. R/. V/. Encomienda tu camino al Señor, confía en él, y él actuará: hará tu justicia como el amanecer, tu derecho como el mediodía. R/. V/. El Señor asegura los pasos del hombre, se complace en sus caminos; si tropieza, no caerá, porque el Señor lo tiene de la mano. R/. V/. El Señor es quien salva a los justos, él es su alcázar en el peligro; el Señor los protege y los libra, los libra de los malvados y los salva porque se acogen a él. R/. Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,26-34): En aquel tiempo, Jesús decía al gentío: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega». Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra». Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado. Palabra del Señor Gloria a Ti, Señor Jesús |
||
|
Título: Re: LECTURAS DEL VIERNES 27 DE ENERO DE 2017 Publicado por jartivle en 27.01.17 a las 00:17:17 comentario del Evangelio por San Ambrosio (c. 340-397), obispo de Milán y doctor de la Iglesia Comentario al evangelio de san Lucas, VII, 183s “Los pájaros del cielo pueden cobijarse y anidar en ellos” El mismo Señor es un grano de mostaza… Si Cristo es un grano de mostaza, ¿cómo es que es el más pequeño y cómo crece? No es en su naturaleza, sino en su apariencia que llega a ser grande. ¿Queréis saber cómo es el más pequeño? “Lo vimos sin figura ni belleza” (Is 53,2). Enteraos porque es el más grande: “Es el más bello de los hombres” (Sl 44, 3). En efecto, el que no tenía belleza ni esplendor ha llegado a ser superior a los ángeles (Hb 1,4) sobrepasando la gloria de todos los profetas de Israel… Es la más pequeña de todas las simientes, porque no vino con realeza, ni con riquezas, ni con la sabiduría de este mundo. Ahora bien, como un árbol, desarrolló de tal manera la cima elevada de su poder que decimos: “Bajo su deseada sombra me senté” (Ct 2,3). Me parece que, a menudo, parecía al mismo tiempo árbol y grano. Es grano cuando se dice de él: “¿No es este el hijo de José el carpintero?” (Mt 13,55). Y sin embargo es en este mismo contexto que, de repente, crece…: “¿De dónde le viene, decían, esta sabiduría?” (v. 54). Es pues grano en su apariencia, árbol por su sabiduría. En la frondosidad de sus ramas podrán descansar con seguridad el pájaro de noche que tiene en ellas su morada, el pájaro solitario en el tejado (Sl 101,7), el que ha sido elevado hasta el paraíso (2C 12,4), el que “será elevado en los aires por encima de las nubes” (1Tm 4,17). Allí descansan todas las potestades y los ángeles de los cielos y todos aquellos a quienes sus acciones espirituales han permitido tomar el vuelo. San Juan reposó en ellas cuando se reclinó sobre el pecho de Jesús (Jn 13,25)… Y nosotros “que estábamos lejos” (Gal 2,13), reunidos de entre las naciones, mucho tiempo bamboleados por las tempestades del espíritu del mal en el vacío del mundo, desplegando las alas de las virtudes dirigiremos nuestro vuelo hacia ellas para que la sombra de los santos nos proteja del calor insoportable de este mundo. Retomamos ya la vida en la paz y la seguridad de esta estancia desde el momento en que nuestra alma, encorvada anteriormente bajo el peso de los pecados, es “liberada, como el pájaro, de la red del cazador” (Sl 123, 7, y se ha trasladado hasta las ramas y los montes del Señor (cf Sl 10,1). |
||
|
Powered by YaBB! |