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Título: LECTURAS MARTES 10 DICIEMBRE 2013 Publicado por jartivle en 10.12.13 a las 02:31:01 PRIMERA LECTURA Dios consuela a su pueblo Lectura del libro de Isaías 40, 1-11 «Consolad, consolad a mi pueblo – dice vuestro Dios -; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle, que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados.» Una voz grita: «En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres juntos – ha hablado la boca del Señor- » Dice una voz: «Grita. Respondo: «¿Qué debo gritar?» «Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, se marchita la flor, cuando el aliento del Señor sopla sobre ellos; se agosta la hierba, se marchita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece por siempre.» Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no tenias, di a las ciudades de Judá: «Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su brazo manda. Mirad, viene con él su salario, y su recompensa lo precede. Como un pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazos los corderos y hace recostar a las madres.»Palabra de Dios Sal 95. 1-2. 3 y 10ac. 11-12. 13-14 R. PRIMERA LECTURA Dios consuela a su pueblo Lectura del libro de Isaías 40, 1-11 «Consolad, consolad a mi pueblo – dice vuestro Dios -; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle, que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados.» Una voz grita: «En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres juntos – ha hablado la boca del Señor- » Dice una voz: «Grita. Respondo: «¿Qué debo gritar?» «Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, se marchita la flor, cuando el aliento del Señor sopla sobre ellos; se agosta la hierba, se marchita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece por siempre.» Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no tenias, di a las ciudades de Judá: «Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su brazo manda. Mirad, viene con él su salario, y su recompensa lo precede. Como un pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazos los corderos y hace recostar a las madres.»Palabra de Dios Sal 95. 1-2. 3 y 10ac. 11-12. 13-14 R. Nuestro Dios llega con poder Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra; cantad al Señor, bendecid su nombre, proclamad día tras día su victoria. R. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas as naciones. Decid a los pueblos: «El Señor es rey, él gobierna a los pueblos rectamente.» R. Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los árboles del bosque. R. delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad. R. Nuestro Dios llega con poder EVANGELIO Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 12-14 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - «¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.» Palabra del Señor. Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra; cantad al Señor, bendecid su nombre, proclamad día tras día su victoria. R. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas as naciones. Decid a los pueblos: «El Señor es rey, él gobierna a los pueblos rectamente.» R. Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los árboles del bosque. R. delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad. R. EVANGELIO Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 12-14 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - «¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.» Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús |
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Título: Re: LECTURAS MARTES 10 DICIEMBRE 2013 Publicado por jartivle en 10.12.13 a las 02:32:06 Leer el comentario del Evangelio por Santa Faustina Kowalska (1905-1938), religiosa Diario, § 1589 ¿No dejará a las noventa y nueve para ir en busca de la oveja perdida? La espera del alma a la venida del Señor No sé, oh Señor, a qué hora vendrás, Por eso vigilo continuamente y presto atención, Yo, Tu esposa por Ti escogida, Porque sé que Te gusta venir inadvertidamente, Pero el corazón puro desde lejos Te sentirá, Señor. Te espero, Señor, entre la quietud y el silencio, Con gran añoranza en el corazón, Con un deseo irresistible. Siento que mi amor hacia ti se vuelve fuego Y como una llama ascenderá al cielo al final de la vida Y entonces se realizarán todos mis deseos. Ven ya, mi dulcísimo Señor, Y lleva mi corazón sediento Allí, donde estás Tú, a las regiones excelsas del cielo, Donde Tu vida dura eternamente. La vida en la tierra es una agonía continua, Mientras mi corazón siente que está creado para grandes alturas, Y no lo atraen nada las llanuras de esta vida, Porque mi patria es el cielo. Ésta es mi fe inquebrantable. |
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