Foro del Rocio (/cgi-bin/yabb/YaBB.cgi)
Rocío >> LA CAPILLA del FORO - Lecturas del dia >> LECTURAS DEL DOMINGO 30 DE DICIEMBRE DE 2012
(Mensaje iniciado por: Vaquera en 30.12.12 a las 08:29:45)

Título: LECTURAS DEL DOMINGO 30 DE DICIEMBRE DE 2012
Publicado por Vaquera en 30.12.12 a las 08:29:45


= Domingo 30 de Diciembre, 2012

La Sagrada Familia de Jesús, María y José

Fiesta

Dichoso el que teme al Señor

Que en sus corazones reine la paz de Cristo

Antífona de Entrada

Fueron los pastores a toda  prisa y encontraron a María y a  José y, recostado en un pesebre, al niño.

Se dice Gloria.

Oración Colecta

Oremos:

Señor y Dios nuestro, tú que  nos has dado en la Sagrada  Familia de tu Hijo, el modelo  perfecto para nuestras  familias, concédenos practicar  sus virtudes domésticas y  estar unidos por los lazos de  tu amor, para que podamos ir  a gozar con ella eternamente

de la alegría de tu casa.

Por nuestro Señor Jesucristo...

Amén.



Primera Lectura

Lectura del libro del

Eclesiástico (Sirácide)

(3, 3-7. 14-17)

El Señor honra al padre en los  hijos y respalda la autoridad de  la madre sobre la prole. El que  honra a su padre queda limpio  de pecado; y acumula tesoros,el que respeta a su madre.

Quien honra a su padre,  encontrará alegría en sus hijos  y su oración será escuchada; el  que enaltece a su padre, tendrá  larga vida y el que obedece al Señor, es consuelo de su madre.

Hijo, cuida de tu padre  en la vejez y en su vida no  le causes tristeza; aunque  chochee, ten paciencia con él  y no lo menosprecies por estar  tú en pleno vigor. El bien hecho  al padre no quedará en el olvido  y se tomará a cuenta de tus pecados.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.



Salmo Responsorial Salmo 127

Dichoso el que teme al Señor.

Dichoso el que teme al Señor  y sigue sus caminos: comerá del  fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien.

Dichoso el que teme al Señor.

Su mujer, como vid fecunda,  en medio de su casa; sus  hijos, como renuevos de olivo,

alrededor de su mesa.

Dichoso el que teme al Señor.

Esta es la bendición del  hombre que teme al Señor:  “Que el Señor te bendiga desde  Sión, que veas la prosperidad de  Jerusalén todos los días de tu vida”.

Dichoso el que teme al Señor.



Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol

san Pablo a los colosenses

(3, 12-21)

Hermanos:

Puesto que Dios  los ha elegido a ustedes, los ha  consagrado a él y les ha dado  su amor, sean compasivos,  magnánimos, humildes, afables  y pacientes. Sopórtense  mutuamente y perdónense  cuando tengan quejas contra  otro, como el Señor los ha  perdonado a ustedes. Y sobre  todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión.

Que en sus corazones reine  la paz de Cristo, esa paz a  la que han sido llamados, como  miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.

Que la palabra de Cristo  habite en ustedes con toda  su riqueza. Enséñense y  aconséjense unos a otros lo  mejor que sepan. Con el corazón  lleno de gratitud, alaben a Dios  con salmos, himnos y cánticos  espirituales; y todo lo que digan  y todo lo que hagan, háganlo  en el nombre del Señor Jesús,  dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.

Mujeres, respeten la autoridad  de sus maridos, como lo quiere  el Señor. Maridos, amen a sus  esposas y no sean rudos con  ellas. Hijos, obedezcan en todo  a sus padres, porque eso es  agradable al Señor. Padres, no  exijan demasiado a sus hijos, para que no se depriman.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.



Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Que en sus corazones reine  la paz de Cristo; que la palabra  de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza.

Aleluya.



Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (2, 41-52)

Gloria a ti, Señor.

Los padres de Jesús solían  ir cada año a Jerusalén para  las festividades de la Pascua.  Cuando el niño cumplió doce  años, fueron a la fiesta, según  la costumbre. Pasados aquellos  días, se volvieron, pero el niño  Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran.

Creyendo que iba en la  caravana, hicieron un día de  camino; entonces lo buscaron,  y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.

Al tercer día lo encontraron en  el templo, sentado en medio de  los doctores, escuchándolos y  haciéndoles preguntas. Todos  los que lo oían se admiraban  de su inteligencia y de sus  respuestas. Al verlo, sus padres  se quedaron atónitos y su madre  le dijo: “Hijo mío, ¿por qué te  has portado así con nosotros?  Tu padre y yo te hemos estado buscando, llenos de angustia”.

El les respondió:

“¿Por qué me andaban buscando?

¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?”

Ellos  no entendieron la respuesta que  les dio. Entonces volvió con ellos  a Nazaret y siguió sujeto a su  autoridad. Su madre conservaba  en su corazón todas aquellas cosas.

Jesús iba creciendo en saber,  en estatura y en el favor de Dios y de los hombres.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.



  Powered by  YaBB!