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(Mensaje iniciado por: Vaquera en 24.12.12 a las 08:40:22)

Título: LECTURAS DEL LUNES 24 DE DICIEMBRE DE 2012
Publicado por Vaquera en 24.12.12 a las 08:40:22
= Lunes 24 de Diciembre, 2012

Mi amor es para siempre: dice el Señor

Feria de Adviento: día 24, Misa matutina

Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor

Antífona de Entrada

He aquí que llega ya la plenitud  de los tiempos, cuando Dios envió a su Hijo a la tierra.

Oración Colecta

Oremos:

Apresúrate, Señor Jesús, no  tardes ya, para que tu venida  dé nuevas fuerzas y ánimo a  quienes hemos puesto nuestra  confianza en tu misericordia.  Tú que vives y reinas con el  Padre en la unidad del Espíritu  Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

Amén.



Primera Lectura

Lectura del segundo libro

de Samuel (7, 1-5. 8-12. 14. 16)

Tan pronto como el rey David  se instaló en su palacio y el  Señor le concedió descansar  de todos los enemigos que lo  rodeaban, el rey dijo al profeta Natán:

“¿Te has dado cuenta de  que yo vivo en una mansión de  cedro, mientras el arca de Dios  sigue alojada en una tienda de campaña?”

Natán le respondió:

“Anda y haz todo lo que te dicte  el corazón, porque el Señor está contigo”.

Aquella misma noche habló el Señor a Natán y le dijo:

“Ve  y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto:

‘¿Piensas que vas a ser tú el que  me construya una casa para que  yo habite en ella? Yo te saqué  de los apriscos y de andar tras  las ovejas, para que fueras el  jefe de mi pueblo, Israel. Yo  estaré contigo en todo lo que  emprendas, acabaré con tus  enemigos y te haré tan famoso  como los hombres más famosos de la tierra.

Le asignaré un lugar a mi  pueblo, Israel; lo plantaré allí  para que habite en su propia  tierra. Vivirá tranquilo y sus  enemigos ya no lo oprimirán  más, como lo han venido  haciendo desde los tiempos  en que establecí jueces para gobernar a mi pueblo, Israel.

Y a ti, David, te haré descansar  de todos tus enemigos.  Además, yo, el Señor, te  hago saber que te daré una  dinastía; y cuando tus días se  hayan cumplido y descanses  para siempre con tus padres,  engrandeceré a tu hijo, sangre  de tu sangre, y consolidaré su  reino. Yo seré para él un padre y  él será para mí un hijo. Tu casa  y tu reino permanecerán para  siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente’ ”.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.



Salmo Responsorial Salmo 88

Proclamaré sin cesar

la misericordia del Señor.

Proclamaré sin cesar la  misericordia del Señor  y daré a conocer que su fidelidad  es eterna, pues el Señor ha  dicho: “Mi amor es para siempre  y mi lealtad, más firme que los cielos.

Proclamaré sin cesar

la misericordia del Señor.

Un juramento hice a David,  mi servidor, una alianza pacté  con mi elegido: ‘Consolidaré tu  dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente’.

Proclamaré sin cesar

la misericordia del Señor.

El me podrá decir: ‘Tú eres mi  padre, el Dios que me protege  y que me salva’. Yo jamás le  retiraré mi amor, ni violaré el juramento que le hice”.

Proclamaré sin cesar

la misericordia del Señor.



Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Sol refulgente de justicia  y esplendor de la luz eterna,  ven a iluminar a los que  yacen en las tinieblas y en las sombras de la muerte.

Aleluya.



Evangelio

† Lectura del santo Evangelio

según san Lucas (1, 67-79)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Zacarías,  padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo:

“Bendito sea el Señor, Dios  de Israel, porque ha visitado  y redimido a su pueblo, y ha  hecho surgir en favor nuestro  un poderoso salvador en la casa de David, su siervo.

Así lo había anunciado  desde antiguo, por boca  de sus santos profetas:  que nos salvaría de nuestros  enemigos y de las manos de  todos los que nos aborrecen,  para mostrar su misericordia  a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.

El Señor juró a nuestro padre  Abraham concedernos que,  libres ya de nuestros enemigos,  lo sirvamos sin temor, en  santidad y justicia delante de él, todos los días de nuestra vida.

Y a ti, niño, te llamarán  profeta del Altísimo, porque irás  delante del Señor a preparar  sus caminos y a anunciar a su  pueblo la salvación, mediante el perdón de los pecados.

Por la entrañable misericordia  de nuestro Dios, nos visitará  el sol que nace de lo alto,  para iluminar a los que viven  en tinieblas y en sombras de  muerte, para guiar nuestros

pasos por el camino de la paz”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.



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