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Título: LECTURAS, DOMINGO 15 DE JUNIO Publicado por x2 en 14.06.08 a las 22:57:29 = Domingo 15 de Junio, 2008 Decimoprimer Domingo del Tiempo Ordinario Día del Señor El Reino de Dios está cerca, dice el Señor Escucha, Señor, mi voz y mis clamores Antífona de Entrada Escucha, Señor, mi voz y mis clamores y ven en mi ayuda; no me rechaces, ni me abandones, Dios, salvador mío. Se dice Gloria. Oración Colecta Oremos: Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo… Amén. Primera Lectura Lectura del libro del Exodo (19, 2-6) En aquellos días, el pueblo de Israel salió de Refidim, llegó al desierto del Sinaí y acampó frente al monte. Moisés subió al monte para hablar con Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le dijo: “Esto dirás a la casa de Jacob, esto anunciarás a los hijos de Israel: ‘Ustedes han visto cómo castigué a los egipcios y de qué manera los he levantado a ustedes sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora bien, si escuchan mi voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos, aunque toda la tierra es mía. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación consagrada’ ”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. Salmo Responsorial Salmo 99 El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Segunda Lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos (5, 6-11) Hermanos: Cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que esté dispuesto a morir por una persona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores. Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por él del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. Aclamación antes del Evangelio Aleluya, aleluya. El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse y crean en el Evangelio. Aleluya. Evangelio † Lectura del santo Evangelio según san Mateo (9, 36—10, 8 Gloria a ti, Señor. En aquel tiempo, al ver Jesús a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”. Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Se dice Credo. Oración de los Fieles Celebrante: Sabiendo que somos propiedad del Señor, y dispuestos a guardar su alianza, oremos diciendo: Te lo pedimos, Señor. Para que con obras y palabras la Iglesia proclame que el Reino de Dios está cerca. Oremos. Te lo pedimos, Señor. Para que los pastores del Pueblo de Dios trabajen y no cesen de promover la reconciliación de los cristianos. Oremos. Te lo pedimos, Señor. Para que el Señor suscite nuevas vocaciones a la vida consagrada en el seno de las comunidades cristianas. Oremos. Te lo pedimos, Señor. Para que los consagrados y misioneros trabajen con ilusión y entrega en el servicio a los enfermos, pobres y necesitados. Oremos. Te lo pedimos, Señor. Para que los difuntos disfruten de la bondad del Señor en su gloria. Oremos. Te lo pedimos, Señor. Para que Jesús se haga presente en nuestras vidas, y compartamos con generosidad los bienes que recibimos de Él. Oremos. Te lo pedimos, Señor. Celebrante: Te lo pedimos a Ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. Oración sobre las Ofrendas Dios nuestro, que en estos dones que te presentamos has otorgado al hombre el pan que lo alimenta y el sacramento que le da nueva vida, haz que nunca llegue a faltarnos este sustento del cuerpo y del espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Prefacio dominical I El misterio pascual y el pueblo de Dios El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu. Levantemos el corazón. Lo tenemos levantado hacia el Señor. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. Es justo y necesario. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor. Quien, por su misterio pascual, realizó la obra maravillosa de llamarnos del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, para que, trasladados de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas. Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo… Antífona de la Comunión Una sola cosa he pedido al Señor y es lo único que busco: habitar en su casa todos los días de mi vida. Oración después de la Comunión Oremos: Que nuestra participación en este sacramento signo de la unión de los fieles en ti, contribuya, Señor, a la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Feliz Domingo a todos. Mi REINA DE LAS MARISMAS, cuida de Juanita. x2 (Ricardo) |
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Título: Re: LECTURAS, DOMINGO 15 DE JUNIO Publicado por JoseAlmeria7 en 15.06.08 a las 19:21:16 !!GLORIA A TI, SEÑOR JESÚS!! Ricardo gracias por la Palabra. Pedimos por Juanita. La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. |
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Título: Re: LECTURAS, DOMINGO 15 DE JUNIO Publicado por Francisco_sevilla en 15.06.08 a las 22:03:29 !!GLORIA A TI SEÑOR JESUS!! Señora del Rocío, te pido por Juanita para que se recupere y pueda estar pronto con nosotros. |
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