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Título: VIA CRUCIS 12 Publicado por CHUMI en 31.03.07 a las 14:43:56 Décimo segunda estación: Muere Jesús en la cruz Adoramos te Cristo y te bendecimos que por tu santa cruz redimiste al mundo consummatum est Ya satisfecha en ira y arrebato la infame rebelión su sed apaga, que muerta ya la Vida, no otra daga se desnuda del hombre en desacato. Ya no se oye tu voz y es tu retrato la inanimada muestra de una llaga, que tan solo por darte inicua paga con zafio corazón te juzgo y mato. De la Madre en los brazos amorosos la imagen del Dios Hombre se reclina, que esta solo es altar de dolorosos; muerto ya, mi Señor, ¿dó se termina de mi culpa los lances injuriosos, si para darme el bien cegué la mina? Thelmo de Azcona |
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Título: Re: VIA CRUCIS 12 Publicado por _aLMoNTe_ en 31.03.07 a las 16:59:20 XII-Estación - Jesús muere en la Cruz - EL CIELO SE HA OSCURECIDO LA TIERRA ENTERA YA TIEMBLA AL FINAL TU HIJO, ROCIO HA CUMPLIDO SU SENTENCIA - Y EN TU SOLEDAD NOSOTROS PEREGRINOS TE VENIMOS A REZAR NO ESTES TRISTE, ROCIO MAÑANA VA A RESUCITAR |
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Título: Re: VIA CRUCIS 12 Publicado por Lavinia en 31.03.07 a las 23:29:00 12ª Estación JESUS MUERE EN LA CRUZ Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque con tu Santa Cruz has redimido al mundo. ¡TODO SE HA CUMPLIDO! "Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos" "Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu" Se ha cumplido todo, la injusticia más grande que ha cometido la humanidad. Tenía que ser así, previsto desde el principio y anunciado por los profetas. Tu espíritu abandona tu cuerpo humano, no por muchas horas, son las horas de las tinieblas, y sin embargo el mundo empieza a cambiar, te llevas contigo a un ladrón, arrepentido por el simple hecho de tu presencia. También el centurión sentirá tu presencia y te reconocerá, Señor. La naturaleza entera se estremecerá por la muerte de su Creador. Y... mi corazón ¿será tan duro que permanezca inalterable? ¿Será que a base de oírlo una y otra vez entro en una rutina y no reacciono ante un hecho de tal magnitud? Un día el Verbo se hizo carne. Parece que el Verbo abandona la carne, que nos deja huérfanos, que quedamos inmersos en las tinieblas para siempre... Pero Tú ya nos habías advertido; mientras ibas subiendo a Jerusalén, pensabas en tu muerte, ibas preparando a tus discípulos, en ningún momento te planteaste el volver atrás. Nosotros no lo entendemos, no lo entendían tus discípulos. Unos se atrevió a decírtelo y le regañaste, tenías que enfrentarte a tu pasión y muerte, con aceptación y valentía. Sabías de antemano lo amargo que sería el cáliz, pero nos tenías que enseñar cómo se ama de verdad, nos enseñabas, me enseñabas a saber aceptar lo que no me gusta y rogar al Padre "que no se haga nuestra voluntad sino la suya". Y además, no nos abandonas; prometiste estar con nosotros hasta el último día, y mientras haya una sola alma por salvar, Tú permanecerás en la cruz muriendo cada día. ¡Señor, cuánto nos amas! La muerte no se improvisa en el último momento. Señor, haz que yo también un día pueda decir: "En tus manos encomiendo mi espíritu" |
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Título: Re: VIA CRUCIS 12 Publicado por aljarafe en 06.04.07 a las 01:23:08 XII. JESÚS MUERE EN LA CRUZ Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. En el culmen de la Pasión, Cristo no olvida al hombre, no olvida en especial a los que son la causa de su sufrimiento. Él sabe que el hombre, más que de cualquier otra cosa, tiene necesidad de amor; tiene necesidad de la misericordia que en este momento se derrama en el mundo. Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso. Así responde Jesús a la petición del malhechor que estaba a su derecha: Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino. La promesa de una nueva vida. Éste es el primer fruto de la pasión y de la inminente muerte de Cristo. Una palabra de esperanza para el hombre. A los pies de la cruz estaba la Madre, y a su lado el discípulo, Juan evangelista. Jesús dice: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Es el testamento para las personas que más amaba. El testamento para la Iglesia. Jesús, al morir, quiere que el amor maternal de María abrace a todos por los que Él da la vida, a toda la Humanidad. Poco después, Jesús exclama: Tengo sed. Palabra que deja ver la sed ardiente que quema todo su cuerpo. Es la única palabra que manifiesta directamente su sufrimiento físico. Después Jesús añade: ¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?; son las palabras del salmo con el que Jesús ora. La frase, no obstante la apariencia, manifiesta su unión profunda con el Padre. En los últimos instantes de su vida terrena, Jesús dirige su pensamiento al Padre. El diálogo se desarrollará ya sólo entre el Hijo que muere y el Padre que acepta su sacrificio de amor. Cuando llega la hora de nona, Jesús grita: ¡Todo está cumplido! Ha llevado a cumplimiento la obra de la redención. La misión, para la que vino a la tierra, ha alcanzado su propósito. Lo demás pertenece al Padre: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu. Dicho esto, expiró. El velo del Templo se rasgó en dos... El santo de los santos en el templo de Jerusalén se abre en el momento en que entra el Sacerdote de la Nueva y Eterna Alianza. JUAN PABLO II |
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