Foro del Rocio (/cgi-bin/yabb/YaBB.cgi)
Rocío >> General >> ANTE TU CRUZ, SEÑOR...
(Mensaje iniciado por: rociero_de_madrid en 26.03.10 a las 01:05:34)

Título: ANTE TU CRUZ, SEÑOR...
Publicado por rociero_de_madrid en 26.03.10 a las 01:05:34

ANTE TU CRUZ, SEÑOR

De puntillas y en silencio, sobrecogido y lleno de agradecimiento, quiero contemplar tu cruz, señor.

Pero no una cruz vacía, sino una cruz en la que estés tú, clavado: un hombre que al mismo tiempo eres Dios. Y que seas tu quien, rebosante de amor, me contemple a mí.

Quiero mirar tu mirada y quedarme callado, recostado en las pupilas de la intimidad. Quiero dejarme mirar por ti. Que tu me mires, señor. Y que tus ojos enrojecidos de entrega, me hablen hasta entender el misterio. Quiero penetrar, por la herida de tu costado, hasta el latido más hondo de tu generosidad y encontrar el porqué de esa donación tuya hasta ese extremo. ¡Quiero entender! ¡Quiero comprender y experimentar!

El sentido de la cruz no lo da el madero, sino tú, rebosante de amor, clavado en el madero, porque una cruz sin amor no tiene sentido, y un amor sin cruz no es auténtico. Tu amor, señor, es de “locura”, de servicio, de misericordia y perdón auténtico, un amor de cercanía, un amor de ternura, entrañable, de entrega total; un amor martirial que llega hasta la muerte!... pero una muerta que engendra vida. Hemos renacido en la cruz.

Tu cruz, que fuerza y ternura nos da a la vez “tus heridas señor, nos han curado” Tu, Jesús crucificado, eres el corazón del padre abierto a todos los hombres, sin distinción. Un padre que no duda en enviar a su hijos a la cruz para rescatar al extraño. ¿O quizá no somos tan extraños? Sin duda, para un padre o una madre es más doloroso entregar un hijo a la muerte que morir ellos mismos. Hay quien, para pagar deudas propias, empeña joyas de la familia… Dios, para pagar las deudas de los hombres, nuestras deudas, empeña a su hijo, a su único hijo, amor inaudito, indeducible, propio de Dios.

Tú, Jesús crucificado, eres el más bello poema de amor que nadie haya escrito nunca. El triunfo definitivo del bien. “Nadie tiene el amor más grande como el que da la vida por sus amigos”.

Que detalle señor, no soy digno y sin embargo me abres tu intimidad y me haces de los tuyos. Tú , Jesús crucificado, eres el sí eterno de Dios al hombre. Aunque el hombre dé la espalda a Dios. “Nadie ni nada podrá apartarnos de su amor”. Nos mereció su amor.

Tú Jesus crucificado, eres la llamada permanente del padre que nos invita a ser presencia diaria de su misericordia en el mundo, perdonando como tú perdonaste; y a seguirte a ti, con decisión firme, en la construcción de la utopía salvadora de la felicidad para todos, aunque tengamos que estar clavados contigo en la cruz. Muertos, pero resucitados; clavados, pero liberadores; incorporados a tu dolor, pero quitando el dolor a los demás, la mayoría de las veces injusto e inmerecido…

Mirándote a ti… Tengo que aprender, señor.

Tengo que aprender, porque mirándote así, clavado de esa manera en la cruz, resuena mi corazón con mayor intensidad tus palabras del cenáculo “haced vosotros lo mismo”, tengo que aprender, tengo que identificarte conmigo… sentarme a tu lado, largo rato, sin prisas, y recostando mi cabeza en tu pecho, dejar que tu vida pase a mi, y decirte “aquí me tienes”,

Quiero que la pascua florida, dando muerte a mi yo, haga permanente primavera en mí para los demás. Quiero que tu pascua, sea mi pascua. Así, con mayúsculas también. Y que tu cruz, mi cruz, sea de verdad, fuente inagotable de vida. FELIZ PASCUA DE RESURECCIÓN…

Escrito por D. Leandro López Ayuso, sacerdote nacido en Torrenueva (Ciudad Real).



  Powered by  YaBB!