|
||
|
Título: Balcones luminosos Publicado por angel2 en 08.02.04 a las 18:38:39 Dedicado a “Las niñas de mis ojos”, a las hembras postineras de este foro. A esas que hacen el Rocío más acogedor y a las que sin ellas llego a pensar si el Rocío sería posible. Cuando en mi pensar entran en juego memorizar de aquellos años que ya no volverán, vienen al recuerdo aquellos rocíos de antaño y no de tan antaño; rememoro aquellos caminos sin alambradas; cuando atravesar el Quema era todo una odisea y no disponías de más ayuda que un tronco tumbado o en su lugar remojón sin remedio. El barro de los aledaños del vado casi ha desaparecido. ¿Dónde habrán ido a parar tantísimo barro?. ¡Porque mire usted que allí había barro!. Alguien dijo que se convirtieron en “búcaros finos de Lebrija” Vaya usted a saber. El puente del Ajolí, como dice la copla “Hecho de palos podrios” llegó a constituir un auténtico peligro para el peso de las carretas. El que dijo lo de los búcaros dijo al mismo tiempo que el antiguo puente adorna desde su obligado relevo la entrada de un majestuoso rancho americano. Pues todo es posible, hoy se vende y se compra todo. No conozco muchas Hermandades, pero las bromas del camino se han ido disipando en el tiempo. Una noche nos untaron a todos de azafrán y al amanecer uno gritaba: ¡To los amarillos son míos¡. En otra ocasión un “gracioso” tocó diana a las cinco de la mañana y ahí me tiene a toda la Hermandad desconcertada; hasta los bueyes se resistían a creer tal madrugón. Se llevaba a cabo aquello de que las noches del Rocío no se han hecho “pa dormí”. Otras veces abrían las jaulas de pollos gallinas y conejos que se ataban bajo los carros y se escuchaban voces de ¡Libertad para los presos! Y venga, a intentar apresar en la oscuridad aquella trouppe de alocadas gallinas que corrían por entre los matorrales como perseguidas por el mismísimo Diablo. Pero no todo a cambiado en los caminos. No dejaron de sonar gaitas en el despunte mañanero. Siguen esas Salves al atravesar los pueblos o ante aquel azulejo cartujano o trianero con la imagen bendita de Reina o de Pastora; sigue el cohetero anunciando la llegada a este o aquel lugar. Desde hora bien temprana, arropada con su toquilla, sigue sentada en el portal de su casa aquella viejecita de ojillos curiosos y níveo pelo y que con vocecilla temblorosa y casi imperceptible repite una y otra vez un viva a la Virgen del Rocío; un beso para ti abuela. |
||
|
Título: Re: Balcones luminosos Publicado por angel2 en 08.02.04 a las 18:39:35 El Ángelus, puntual, rezado por gargantas ya afónicas pero dispuestas a seguir cantándole; los Alcaldes de Carreta, siempre consumados caballistas, en el intento de mantener en lo posible el orden. Siguen esas mujeres inagotables y aleccionadoras, dando continuas muestras de fervor, agarradas a la trasera de la Carreta del Simpecado. Parece que el reloj se detenga en el tiempo, allí estarán cada año. Siguen los cantos a la Blanca Paloma, al Pastorcito, al Rocío, a la Ermita y sus campanas, a las flores del camino y a las guapas mozas, siguen las plegarias a cada rincón de los caminos, a los pinos, al polvo, al sudor calor o frío. A los ojos de los romeras elevo un canto. ¡Observad el brillo de los ojos de los romeras¡ es digno de admirarse, es como si lagrimas contenidas y rebosantes de alegría estuviesen mas cerca que nunca de brotar. Los ojos de las que caminan rodeando a “su Simpecao” son de una luminosidad especial; la Virgen, sonriente, está allí asomada como si de un florido balcón se tratara. Por ellos quiere salir la limpieza de sus almas. Y eso no ha cambiado, porque el amor a la que allí espera sigue estando latente en los corazones de los que peregrinan. No han cambiado las promesas internas que cada una le lleva ofrecida. ¡Madre, concédeme esto o aquello¡ ¡Virgencita del Rocío escúchame¡. Los caminos pueden haber cambiado arena por asfalto, libertad por alambres de espinos; los lugares de acampadas se han quedado estrechos, como los pantalones de un zagal, el tiempo cuenta. Pero no han cambiado en su abnegación esas mujeres, sin las que el camino no sería posible; siempre incansables compañeras dispuestas a la ayuda. Son como si las flores de los caminos, celosas de ellas, se echaran en la primavera a caminar. Son la sal en el diario caminar hacía Ella. ¡Pero! ¡Pensándolo bien! ¿Qué ha cambiado? ¿Será verdad “Que sólo cambiaron los tiempos”?. |
||
|
Título: Re: Balcones luminosos Publicado por Ana en 08.02.04 a las 18:43:08 ANGEL NO ME HABLES ASI QUE LOS CAMINOS DE AHORA SE LLENAN DE SENTIMIENTO Y LA GENTE NO HA CAMBIAO SOLO CAMBIARON LOS TIEMPOS............... |
||
|
Powered by YaBB! |