Usamos cookies propias y de terceros para mostrar publicidad personalizada según su navegación. Si continua navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OKMás información
En la tierra nueva las casas no tienen llaves ni los muros rompen el mundo. Nadie está solo. No se habla mucho del amor, pero se ama con los ojos, las manos, y las entrañas. Las lágrimas son fértiles, la tristeza se ha ido para no regresar, y se ha llevado con ella la pesada carga del odio y los rencores, la violencia y el orgullo.
Es extraña la puerta que abre esa tierra: es la sangre derramada de quien se da sin límite, es la paciencia infinita de quien espera en la noche, es la pasión desmedida de un Dios entregado por sus hijos; nosotros, elegidos para habitar esa tierra nueva.
Gracias por compartir con nosotros esta bonita poesia. La he leido varias veces, y la verdad es que invita a reflexionary a desear que de verdad todo sea asi en ESA TIERRA NUEVA. Gracias de nuevo Momo. Desde Badajoz un saludo rociero.
Gracias momo por esta bella poesía y por estar siempre.
Ojalá que nuestras vidas se vayan convirtiendo en esa tierra nueva, y que al final de nuestros días por la misericordia de Dios entremos en ella.
Es extraña la puerta que abre esa tierra: es la sangre derramada de quien se da sin límite, es la paciencia infinita de quien espera en la noche, es la pasión desmedida de un Dios entregado por sus hijos; nosotros, elegidos para habitar esa tierra nueva.
Ro, gracias por traerlo hasta aquí, dale las gracias, también, al autor!!
Ojalá, Señor, te llegue mi voz. Aquí estoy. Sin grandes palabras que decir. Sin grandes obras que ofrecer. Sin grandes gestos que hacer. Solo aquí. Solo. Contigo.