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Una noche tuve un sueño. Soñé que estaba caminando por la playa con Jesús, y, a través del cielo pasaban escenas de mi vida.
Por cada escena que pasaba vi que quedaban dos pares de pisadas en la arena: una era mía y la otra era de Jesús. Cuando la ultima escena pasó, mire hacia atrás las pisadas en la arena y note que muchas veces en mi camino había solo un par de pisadas en la arena.
Note también que eso sucedió en los momentos mas difíciles y angustiosos de mi vivir. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces a Jesús:
- Señor vos me dijiste cuando decidí seguirte, que andarías siempre conmigo todo el camino, pero noté que durante los peores momentos había en la arena un solo par de pisadas no comprendo como me dejaste en los momentos en que yo más te necesitaba.
y Jesús me respondió:
- Querido hijo yo te amo y jamás te dejaría en los momentos en que sufres cuando viste en la arena solo un par de pisadas, fue justamente allí donde yo te cargué en mis brazos.
EL SEÑOR NUNCA NOS DEJA DE SU MANO
¡¡¡VIVA LA VIRGEN DEL ROCÍO!!! ¡¡¡VIVA EL PASTORICTO DIVINO!!!
Lo que ha escrito Chema, tiene mucho que reflexionar, pues a veces pensamos que nos abandona Jesus, y no es así, es que está más cerca de nosotros, es que nos lleva en brazos. Nunca perdamos la fé
Muy bonito tu sueño, muchas gracias por compartirlo con nosotros, me has echo pararme a pensar, ahora se Jesús esta siempre con nosotros y no nos falla, siento fallarle yo a El..