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Salgo de nuevo a la palestra porque una duda me tiene en vilo desde el Rocío pasado.
Me gustaría que en este tema interviniera todo el mundo dando su opinión y que la gente que verdaderamente tenga la experiencia dejase un poco volar la imaginación de los que por MALA SUERTE no la tenemos.
Bueno ahí va la pregunta:
- ¿Qué sensaciones puede sentir y qué pensamiento puede pasar por la cabeza del almonteño que el Martes antes del camino tiene que ir hasta Almonte desde el Rocío, para acompañar a su Bendito Simpecado, en busca de su Madre del Rocío?
Bueno ahí queda la preguntita. Como espero hacer habitual dejo mi opinión para más tarde y así no crear prejuicios.
Cuando un almonteño residente en el Rocío durante todo el año, y está junto a su Bendita Madre,
¿Qué sensación puede tener al abandonar su pueblo el Martes por la noche, para hacer el camino con su hermandad desde Almonte hasta El Rocío?
Explico un poco.
Tengo amigos panzurrinos que hacen el camino de Almonte a caballo y se van para el pueblo desde el Rocío a caballo el Martes por la noche, entonces siempre se me planteó un poco paradójico el abandonar la aldea para hacer el camino, no sé si ahora me he explicado mejor, pero de todas maneras si no lo entendeis preguntar de nuevo.
Creo que se refiere a que siente un panzurrino haciendo el Camino desde Almonte a la Aldea, en la Romeria, es decir, que siente cuando ´la deja a Ella, para reencontrarse con Ella.