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   Fabula China
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   Autor  Tema: Fabula China  (Leido 117 veces)
RCC
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LA MAS BELLA

   
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Fabula China
« fecha: 19.03.04 a las 04:33:37 »
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Fábula China
 
 Se cuenta que allá para el año 250 A.C., en la China antigua, un
 príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado
 emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.
 
 Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas
 de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.
 
 Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una
 celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
 Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los
 comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque
 sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el
 príncipe.
 
 Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al
 saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le
 preguntó: "¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más
 bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de
 la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el
 sufrimiento se vuelva locura".
 
 Y la hija respondió: "No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco
 estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de
 estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me
 hará feliz".
 
 Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las
 muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas
 joyas y con las más determinadas intenciones.
 
 Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: "Daré a cada
 una de ustedes una semilla. Deben cultivarla con amor y hacerla
 crecer. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses
 será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China".
 
 La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que
 valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres,
 amistades, relaciones, etc.
 
 El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las
 artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su
 semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor,
 no tendría que preocuparse con el resultado.
 
 Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos
 que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su
 sueño, pero su amor era más profundo.
 
 Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Conciente de su
 esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin
 importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y
 hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.
 
 En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras
 pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las
 más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había
 visto una escena tan bella.
 
 Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada
 una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de
 pasar por todas, una a una, anunció su resultado.
 
 Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos
 los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía
 por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado
 nada.
 
 Entonces, con calma el príncipe explicó: "Esta fue la única que
 cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la
 flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran
 estériles".
 
 
"SI PARA VENCER, ESTUVIERA EN JUEGO TU HONESTIDAD, PIERDE.
Y SERÁS SIEMPRE UN VENCEDOR".
 
RCC. Kiss
 
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